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OTRAS LENGUAS INDOEUROPEAS QUE NO APARECEN EN EL MAPA

AL LIBRO VI

 

 

 

 

 

 

 

ARMENIO

Los armenios aparecen citados ya en el siglo XIII a. C. en fuentes asirias. Florecieron entre los siglos IX y VIII a. C. y decayeron durante los dos siglos siguientes, a causa de las invasiones cimerias y escitas. En el 114 d. C. Trajano anexionó Armenia al Imperio, pero Adriano la abandonó a continuación.
El siglo V d. C. fue la edad de oro de las letras armenias. Su lengua, el armenio clásico, se conservó casi sin alteración hasta el siglo XIX y aún hoy se utiliza en la iglesia de rito armenio. A partir del siglo XIX surgen dos variedades dialectales, una en la Armenia sometida por los zares, otra en Constantinopla.
Es una lengua que, con respecto a otras familias indoeuropeas, ha sufrido profundas alteraciones, debido fundamentalmente a que sustituyó el acento libre indoeuropeo por otro fijo, de gran intensidad, en la penúltima sílaba de cada palabra, lo cual provocó la debilitación y la pérdida de la última.
( R.N.)

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CELTA

Arqueólogos y lingüistas sitúan la patria ancestral de los celtas entre el SE de Alemania, el E de Francia y parte de Suiza. En el momento de su máxima expansión (siglos V-II a.C.), ocupaban Francia, Bélgica, Austria, Hungría, Suiza, N de Italia, gran parte de España, de las Islas Británicas, de Alemania, las Repúblicas Checa y Eslovaca e incluso zonas de Ucrania.
El celta continental: es mal conocido. Queda documentación del galo, del celtibérico y del lepóntico (N de Italia).
El celta insular: aparece dividido en dos variedades dialectales, el gaélico (Irlanda) y el britónico (Gran Bretaña).
Los siguientes rasgos sólo se dan juntos en el celta:

1. *p desaparece en posición inicial e intervocálica.
2. l, r vocalizan en li, ri.
3. guh y gh> g, b.
4. o> /a/ y /u/.
5. e> i.
6. Genitivo temático en -od, y en -i.
7. Sonoras aspiradas y sonoras se confunden en sonoras.
8. o/a aparecen diferenciadas.
9. Pasiva en -r.

( R.N.)

 

 

 

 

 

FRIGIO

Los frigios, de los que se habla ya en el siglo XII a. C., se asentaron en el Asia Menor, pero procedían con toda seguridad de los Balcanes. En el momento de su mayor apogeo (siglo VIII a. C.) ocupó casi toda la mitad occidental de Turquía. En el siglo VI pasó a formar parte del Imperio Persa y después se integró parte en Pérgamo, parte en Galatia.
Conocemos el frigio gracias a unas glosas de fuentes griegas, a los antropónimos y a unas 200 inscripciones:
1. Distingue a/o de a/o.
2. Las sonantes vocalizan en a.
3. Las sonoras aparecen como sordas y las aspiradas como sonoras.
4. Presenta aumento verbal.
5. Diferencia claramente entre aoristo y perfecto.

No sabemos cuándo desapareció, pero a partir del siglo IV d. E. Ya no hay inscripciones en Frigio.( R.N.)


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LIGUR

El nombre de este pueblo ha perdurado hasta nuestros días en la Liguria italiana. A esta gente perteneció toda la Costa Azul y la Riviera. De su lengua sólo conocemos unas cuantas glosas, parte de ellas consideradas indoeuropeas; topónimos y antropónimos.Tal vez el ligur fue el resultado histórico de uno de los dialectos indoeuropeos de la antigua Europa. Fuese cual fuese su filiación, lo cierto es que los ligures sufrieron una fuerte presión de los celtas y ya en el 14 a.C. fueron sometidos por Augusto.
(R.N.)

 

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TOCARIO

A finales del XIX se encontraron en el Turkestán oriental diversos manuscritos datables entre los siglos V-X d. C., escritos en diferentes lenguas: chino, mongol, sánscrito y otras dos desconocidas. Los alemanes Sieg y Siegling consiguieron establecer su carácter indoeuropeo y distinguieron dos dialectos, uno propio de la ciudad de Turfán y otro de la de Kucha. A estos dos dialectos se les ha denominado tocario A y tocario B.
El descubrimiento de estas dos lenguas, y posteriormente el del hetita, ha desbaratado la tesis de que las lenguas indoeuropeas occidentales (hasta el E balcánico) son lenguas centum y las orientales (desde el E balcánico) satm. Y es que tocario y hetita, siendo lenguas asiáticas, son del tipo centum. Otras características del tocario:
1. Pasiva en -r.
2. Subjuntivo en -a.
3. Confusión de los tres tipos de consonantes oclusivas indoeuropeas en el tipo sordo.
( R.N.)
 

 

 

 

 

 

 

 

ILIRIO

La Iliria histórica estaba situada a orillas del Adriático en territorios que actualmente corresponden a Croacia, Bosnia y Albania. Por el N se extendía hasta el golfo de Venecia y por el S hasta Macedonia y el Epiro.
No sabemos cuándo dejó de hablarse el ilirio. Pero , a juzgar por San Jerónimo, que era ilirio, sobrevivió a la romanización, puesto que se hablaba aún a finales del siglo IV y principios del V d.C. En el siglo VII los eslavos penetraron en los balcanes y eslavizaron la antigua Iliria. Debió de ser entonces cuando se perdió la lengua, aunque si el albanés es descendiente del ilirio, cuestión muy debatida, esas bravas gentes habrían salvado su lengua.
Desde el Renacimiento comenzaron a conocerse en Italia inscripciones en la lengua de los mesapios, habitantes de la Apulia.
El material ilírico garantiza la condición indoeuropea de su lengua, pero no permite una caracterización precisa. Entre los puntos más probables están la aparición de las aspiradas sonoras como sonoras y la confusión de /â/ y /ô/ en /a/ en ambos lados del Adriático. En cambio, no se deja establecer con claridad el carácter centum/sat@m, ya que se encuentran en la Península Balcánica ejemplos en ambos sentidos, si bien el material centum pertenece básicamente al conjunto onomástico noroccidental.
En mesapio las cosas tampoco están demasiado claras. Recientemente M.M. Radulescu ha intentado incluir el ilirio en un amplio grupo dialectal del que formarían parte el tracio, el báltico, el daco-misio y, en forma menos estrecha, también el germánico y el eslavo.
En resumen, hay que descartar del conjunto ilirio al véneto y considerarlo dentro del grupo itálico: presenta a/ô diferenciadas y un tratamiento fricativo sordo de las aspiradas. En cambio, aunque falte material de Iliria, parece verosímil el carácter ilirio del mesapio.
( R.N.)

 

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GERMÁNICO

Son muchos los estudiosos que coinciden en que los germanos son el resultado de la indoeuropeización del S de Escandinavia y Dinamarca entre el 3000 y el 2500 a. C. Descenderían al centro de Europa, según indican los contactos con las familias celta e itálica, en el II milenio.
Las siguientes características son comunes en las lenguas germánicas:

1. Transformación del acento indoeuropeo libre en otro fuertemente intensivo en sílaba inicial: *fáder (pat?r -gr.-, pita,-scr.-).
2. Las consonantes oclusivas sufren en germánico un rotacismo exclusivo, que sólo encuentra paralelos en armenio y pelásgico.
3. Desarrollo de /u/ ante todas las sonantes.
4. Creación de una declinación débil para el adjetivo.
5. Creación de un pretérito débil frente a otro, heredado, fuerte.

Piteas (siglo IV a. C. ) nos proporciona la primera noticia sobre la tribu de los teutones. Más tarde, Julio César y Tácito hablan de los germanos; y en el siglo VI d.C. Jordanes escribe una historia de los godos y Gregorio de Tours otra de los francos. El primer documento escrito de una lengua germánica es una inscripción en alfabeto etrusco, tal vez del siglo III a. C.; a partir del siglo II d. C. aparecen escritos en Escandinavia; y la Biblia de los godos data de dos siglos más tarde.
A Schleicher pertenece la clasificación tradicional, aunque no la primera, de las lenguas germánicas:

I. Germánico nórdico: conservamos unas 150 inscripciones datables entre los siglos II d.C. y IX en la lengua que se suele denominar antiguo nórdico rúnico (por su alfabeto de origen desconocido: runa = "misterio"), protonórdico o protoescandinavo. En la época de los vikingos (800-1050) se produjeron numerosas innovaciones que dieron lugar a la lengua que ellos mismos llamaron dansk tunga ("danés") y nosotros antiguo nórdico, nórdico común o escandinavo común. Conservamos unas 4000 inscripciones. El primer manuscrito islandés antiguo data del 1150. El danés y el sueco. El noruego sería actualmente una variante dialectal del danés.
II. Germánico oriental: la lengua antigua que mejor conocemos de este grupo (de las otras tribus sólo conocemos algunos nombres) es el gótico: nombres propios, glosas, textos epigráficos, préstamos a las lenguas románicas (albergar, arrear, banda, yelmo, espuela, etc.) y textos religiosos, entre los que destaca la Biblia traducida por Ulfilas (nació en el 311). De esta lengua sobrevive un pequeño léxico del siglo XVI oXVII (gótico de Crimea).
III. Germánico occidental: Comprende las lenguas más habladas de la actualidad. Incluye todas las variedades de las poblaciones emigradas de Dinamarca y Escandinavia. Tácito los dividía en Ingaevones (Mar del Norte), Istaevones (Rin-Wesser) y Herminones (Elba).

A. A los Ingaevones pertenecen las tribus de frisones, anglos, sajones y jutos. En frisón hay testimonios desde el siglo XIII y actualmente es lengua reconocida en Holanda. En sajón antiguo conservamos escritos a partir del siglo IX: su máximo exponente literario es el Poema de Heliand.
Los anglos emigraron en masa desde el curso medio del Elba a las Islas Británicas en el siglo V. De su lengua no ha quedado ningún resto en el continente, como tampoco de la de los jutos. Pero la lengua de los germanos emigrados a Inglaterra, inglés antiguo, presenta testimonios escritos ya en el siglo VII: la forma más común es el sajón, aunque de los anglos heredamos obras literarias tan importantes como el Poema de Beowulf. Con la conquista normanda se abrió una etapa de influencia francesa en los dialectos de Inglaterra, a las que se suman las huellas del latín, como lengua de la Iglesia y de la cultura, y las del danés. Hacia los siglos XIV-XV comenzó a cristalizar sobre ese complejo de sustratos e influencias lo que hoy conocemos como inglés.
B. Todos los dialectos de los herminones fueron absorbidos por poblaciones romanizadas o por otras tribus germánicas.
C. Tras la caída del Imperio Romano se creó bajo los Carolingios y los Merovingios una entidad que englobó a todos los germanos asentados en el continente: francos, alamanes, bávaros, turingios y sajones. De sus interferencias lingüísticas surgió un conjunto que dio lugar a dos variedades dialectales:
· Alto alemán (Sur) al que afecta la segunda rotación consonántica. Existe documentación escrita desde el siglo VIII a. C., sobre todo de tipo religiosa. A esta tradición lingüística pertenece el alemán actual.
· Bajo alemán (Norte): ha dado lugar al holandés, que en Bélgica se denomina flamenco. Sus primeros documentos son del siglo XII. La interacción de todas estas variedades de germánico ha propiciado que el sajón se haya convertido en esta zona en un dialecto más de tipo bajo alemán, hablado aún hoy en su región: Plattdeutsch.

(R.N.)

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GRIEGO

Los griegos se consideraban a sí mismos divididos en tres estirpes: jonios, eolios y dorios. Ahora bien, los helenistas han señalado a partir de los años 50 que las diferencias entre los dialectos del griego antiguo (jónico-ático, dórico, eolio, arcadio-chipriota y panfilio) se han constituido en su mayor parte en épocas posteriores a la caída de Micenas.
Los estudiosos han señalado cuatro sustratos prehelénicos que, si bien no se pueden argumentar sólidamente, sí dan idea de la multiplicidad de estratos y de que al menos uno de ellos es indoeuropeo: éstos son el anatolio, el pelásgico, el pelástico y el griego psi.
Los rasgos dialectales del griego son más cercanos al indo-iranio, frigio y armenio que a las demás lenguas de Europa. Cuándo entraron "los griegos" en Grecia, es difícil saberlo, pero entre el 1900 y el 1600 se hablaba ya en la Hélade una lengua griega en el sentido estricto, con las características que son específicas y comunes a todos los dialectos griegos. Reproducimos algunas:

1. Resultado e, a, o de las tres laringales intervocálicas.
2. Aspiración de *i- inicial.
3. Labial + i> pt.
4. Dativo plural en -si.
5. Perfecto en -k, pasiva en -the.

En época micénica (1400) puede hablarse ya de dos dialectos griegos: el meridional (ti > si)y el septentrional (mantenimiento de ti). Conocemos la lengua de Micenas por un buen número de tablillas de arcilla escritas en Lineal B. La caída de Micenas trajo consigo una profunda reorganización de poblaciones y estirpes y una menuda desintegración en variedades dialectales. A partir del siglo IX a. C. comenzó a resurgir el comercio. Y la luz de la historia se encendió en Grecia. Nacen aquí los géneros literarios de Occidente y también la medicina, la geometría, la astronomía, las ciencias naturales, la historia, la filosofía... Junto con el latín, el griego sigue siendo una fuente inagotable de neologismos para todas las lenguas de Europa.
Con el predominio cultural de Atenas y el posterior Helenismo, sobrevino un proceso de unificación lingüística que dio lugar a la koin?, basada en el ático, que evolucionó hasta el griego medieval, la base del griego moderno.

(R.N.)

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INDO-IRANIO

Los indo-iranios parecen estar extendidos ya en el II milenio a. C. por el Oriente Medio en forma de restringidas castas militares que con la nueva técnica del carro de combate consigue dominar a otras poblaciones y ponerse al frente de varios imperios. A partir de I milenio los indo-iranios aparecen escindidos en dos ramas y establecidos en un continuum que abarca desde el Irán hasta la India, pasando por Afganistán y Pakistán. A partir de ese momento han de tratarse por separado. Señalaremos aquí las afinidades más notables entre los dos grupos lingüísticos:

Ø Ambas son lenguas sat?m y de tipo /a/, con la peculiaridad de que sólo este grupo confunde /e/ con /a/.
Ø Resultado /i/ de las laringales en función vocálica.

Además el grupo indio es el único que conserva las antiguas sonoras aspiradas indoeuropeas. En iranio, como en la mayoría de las lenguas, se transforman en sonoras.

GRUPO INDIO

En conjunto se suele dividir la lengua india en tres grupos lingüísticos o estadios:

1. Indio antiguo: comprende el védico y el sánscrito. El primer documento específicamente indio es el libro sagrado de los Vedas (Veda-(F)?ida-video), cuatro colecciones de himnos religiosos: Rig-veda, Sama-veda, Yajur-veda y Atharva-veda. Aunque fueron escritos mucho más tarde, su creación se remonta al II milenio. Los libros Vedas reflejan la etapa en que los indios conquistaron el NO de la India (Penjab). La lengua védica, si bien se conservó en el contexto religioso, evolucionó y dio lugar a otra lengua, la cual, a su vez, nos ha legado una nueva variante literaria, el sánscrito (samskrta: "refinado, perfecto"), que hacia el siglo V a. C. era ya una lengua clásica con reglas rígidas establecidas. Destacan en esta lengua dos obras épicas, el Mahabharata ("Gran poema de los bharatas") y el Ramayana ("Poema de Rama").
2. Indio medio: en el siglo III a. C. aparecen unas inscripciones en Asoka que muestran un estadio lingüístico evolucionado. Pertenece a esta época el pali, lengua de los budistas de Ceilán, en que está redactado el Tipitaka. De esta época es también el prácrito literario, que varía según las regiones.
3. Indio nuevo: pertenecen a este estadio las lenguas habladas actualmente en la India, muy numerosas y muy diferentes entre sí según las zonas. Sus textos más antiguos pertenecen al dialecto bengalí (siglo VIII). Algunas de sus variedades más importantes son el penjadí, el hindi y el propio bengalí.

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GRUPO IRANIO

Encontramos asentamientos iranios en el I milenio desde Mesopotamia hasta el valle del Indo. Más tarde, tras un período de cohesión entre las tribus iranias promovida por los medos, sobrevino la hegemonía persa, que llegó a su máximo esplendor con la dinastía Aqueménida. Hay muchas razones para pensar que los cimmerios mencionados en la Odisea eran indo-iranios, como también los escitas del siglo VIII a. C. (tal vez occidentales) y los sakkas (orientales). También se suelen dividir las lenguas iranias en tres grupos o estadios:

1. Iranio antiguo: el dominio escita de las estepas se prolongó durante siglos y llegó a su fin por obra de los sármatas, cuyo carácter indo-iranio no ofrece dudas. Actualmente hay en las estepas dos conjuntos lingüísticos de filiación irania: el oseta, en la vertiente norte del Cáucaso, y el caspiano, a orillas del mar Caspio. Del oseta, aparte de la épica popular anterior, no existió lengua literaria hasta el siglo XIX, gracias al poeta Kosta Khetagurov. Se conoce bien la lengua de los iranios del sur del Cáucaso y del dialecto de los medos conocemos nombres de reyes, topónimos y varias glosas. Pero las lenguas más importantes para la lingüística histórico-comparativa son el avéstico y el persa antiguo. En avéstico está escrito el Avesta, libro sagrado del mazdeísmo, fijado por escrito en torno al siglo III d. C. En la primera parte del libro, los Gathas, redactado en un dialecto iranio oriental, Zaratustra desarrolla una idea más elevada de la divinidad. El persa antiguo es la lengua oficial de la Dinastía Aqueménida durante el Imperio Persa.
2. Iranio medio: con este nombre se designan los dialectos iranios hablados a partir del siglo III. Existen dos variantes, una occidental, constituida por el arsácida, lengua oficial de los partos hasta el 226 a. C.; y por el sasánida o lengua oficial de los Sasánidas, hablada hasta el 650. De la variante oriental se encontraron textos en el Turkestán oriental en varios dialectos: sogdiano, cotanés y coresmio.
3. Iranio moderno: los diferentes dialectos siguieron evolucionando hasta generar este estadio lingüístico en el siglo X. Una obra literaria fundamental de esta época es el Libro de los reyes, obra de Firdausi, que vivió en torno al 1000 d. C. En la actualidad se siguen hablando numerosas variedades dialectales, entre las que destacaremos el persa (Irán), el kurdo (Siria, Turquía, Irán, Irak), los dialectos de Pamir (NO de Afganistán), el oseta y el caspiano (N del Cáucaso).

(R.N.)

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GRUPO OSCO-UMBRO

EL OSCO

El nombre de esta lengua se corresponde con un pueblo de la Campania, pero las inscripciones en esta lengua se extienden al S e incluso hasta el NE de Sicilia. Aparecen también en el Samnium , en el N de Apulia y en el territorio de los frentanos. Parece proceder de Italia central y haberse difundido con los samnitas a otras regiones. Hay inscripciones desde el siglo V a. C. y las paredes de Pompeya contienen las más recientes. Roma vio representar en osco las fabulae Atellanae . A juzgar por las huellas impresas en dialectos locales de la actualidad, el osco fue una lengua viva durante mucho tiempo. Al osco se vinculan los dialectos marrucino, peligno y sabino.

EL UMBRO

Se habló en la zona de Umbría, en la ribera oriental del Tíber, limitando al S con el país de los sabinos. De las nueve Tabulae Iguvinae encontradas en el siglo XV, se conservan siete (dos se perdieron en el siglo XVI). Las más antiguas son del siglo V a. C. y las más recientes del siglo I. Es una lengua muy cercana al osco, pero presenta diferencias como:

Ø Pérdida de -d final en el ablativo.
Ø -s- intervocálica pasa a -r-.
Ø -ns> -f y -d-> -r-.
Ø Monoptongación de diptongos.

El masco y el volsco son dialectos emparentados con el umbro.(R.N.)

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VÉNETO

Es la lengua de unas trescientas inscripciones halladas en el Véneto, datables en los últimos cinco siglos a. C. En los años 40 H. Krahe, que inicialmente había defendido su carácter ilirio, pasó a considerarlo como un grupo independiente que presentaba vinculaciones dialectales con el germánico, el itálico y el ilirio. El último gran especialista y editor de los textos vénetos, A.L. Prosdocimi se inclina por su filiación itálica y su vinculación con el latín, para lo que aduce los siguientes argumentos:

Ø El véneto trata las antiguas aspiradas indoeuropeas de forma similar al latín: *bh, *dh > f/b.
Ø Pasiva en -r.
Ø L, r >ol, ur.
Ø Dativo plural en -bos, genitivo singular temático en -i.

Pero, como en el caso de las restantes lenguas itálicas, se sigue discutiendo si son más antiguas las coincidencias o las discrepancias. (R.N.)

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LATÍN

No podemos esbozar aquí una historia de la lengua latina y, por otra parte, se explican las lenguas románicas en otra sección de este lugar. De manera que proporcionaremos sólo unas cuantas notas. El latín, en su origen, no fue más que la lengua de una modestísima ciudad fundada en la ribera izquierda del Tíber. Con el paso de los siglos, sin embargo, serían decenas las lenguas erradicadas por el latín y cientos los pueblos que la adoptaron como lengua propia.
Los testimonios más antiguos del latín podrían remontarse al siglo VI a. C. Descartada como falsificación la fíbula de Preneste, tres pueden ser los documentos más vetustos: La inscripción de Duenos, el lapis niger y el lapis satricanum.

(R.N.)

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TRACIO


Para ser especialista en tracio no hace falta ser un águila porque sólo se conserva una inscripción en un anillo de oro, eso sí, que data del siglo V a. C. ¡Y además es de lectura dudosa!. También hay algunos nombres de lugar y persona. Desapareció hacia el siglo IV d. C. pero esto también es dudoso.

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OTRAS LENGUAS INDOEUROPEAS

ALBANÉS

El albanés ha sido tradicionalmente una lengua incluida en el grupo ilirio, si bien la escasez documental de éste sumado a la tardía aparición de los primeros documentos de aquélla impiden encontrar argumentos a favor o en contra de un parentesco. Y es que el nombre de "albanés" no aparece mencionado hasta el siglo XI d.C. (en fuentes bizantinas) y sus primeros documentos escritos datan del siglo XV. Como alternativas se han planteado su adscripción al grupo tracio o al daco-misio.
Tal como se nos presenta, el albanés es una lengua satem por el tratamiento de la velar sorda (K> s/th) y de la labiovelar (*kw> K). Pero estos cambios fonéticos pueden haberse producido, como ha sucedido en otras lenguas, en época reciente, tal vez en la Edad Media. En consecuencia prevalece actualmente la opinión de que el albanés es miembro único de un nuevo grupo.
La historia de Albania es también muy reciente, ya que se ha constituido como estado tras la Primera Guerra Mundial. El río Skumbi marca la frontera entre los dos dialectos hablados hoy:
1. El gego, al N, lengua oficial hasta la Segunda Guerra Mundial.
2. El tosko, al S, oficial en nuestros días.

El albanés se ha escrito sucesivamente en varios alfabetos, hasta que en 1909 se adoptó definitivamente el latino.( R.N.)

 

 

ANATOLIO

El hetita es, con mucho, la lengua indoeuropea con un testimonio documental más antiguo. El descubrimiento de las lenguas anatolias ha causado una verdadera revolución en la ciencia indoeuropea, que hasta entonces seguía tendencias greco-sanscritistas. Por esta razón, merece la pena conocer mínimamente cómo se rescató la memoria de tan importante familia lingüística.

1. En 1834 Ch.Texier encuentra en Turquía, cerca de Bogazkoy, las ruinas de una antiquísima ciudad.
2. A partir de 1870 se multiplican los hallazgos de escritos jeroglíficos similares al que en 1813 descubriera Burckhardt inscrito en una piedra.
3. En 1880 A. Sayce insinúa que los hittim mencionados en la Biblia habían sido dueños de un imperio asentado en la zona, con centro en el norte de Siria. Poco después, las cartas entre el rey de Arzawa y Amenotep II confirman la existencia de este imperio en el siglo XIV a. C., pero con sede central en Turquía.
4. En 1906 el noruego J.A. Knudtzon sugiere que la lengua de este pueblo contiene elementos indoeuropeos. El alemán H. Winckler excava por este mismo tiempo las ruinas de Bogazkoy y desentierra unos impresionantes archivos reales que confirman in situ su condición de capital hetita. El propio Winckler, a pesar de ser orientalista, descubre en los textos, la mayoría arcillas escritas en cuneiforme, nombres indoeuropeos.
5. En 1915 el arqueólogo checo Bedrich Hrozny, después de descifrar el hetita en cuneiforme de Capadocia, se halla en condiciones de afirmar que la lengua del pueblo que la Biblia llama hittim (cast. Heteos, ing. Hittites) y que floreció como imperio en el siglo XIV a. C. en el Asia Menor, es una lengua indoeuropea.
Los archivos reales de Bogazkoy proporcionaron textos en otras lenguas, una de ellas de origen desconocido, el hati, mencionada con el adverbio hatili; y dos más, luvita y palaíta, claramente indoeuropeas. Los hetitas designaban con el adverbio nesili su propia lengua. Hetita, luvita y palaíta, estrechamente relacionadas entre sí, constituyen la familia anatolia.
El palaíta, hablado en Paflagonia (hoy Kisil Irmak), es la más arcaica de las tres lenguas y presenta más sustrato hatita que el hetita y el luvita, si bien carece de las influencias hurritas que tanto abundan en el hetita.
El luvita era la lengua de Arzawa, en el SO de Asia Menor.
El hetita se usaba principalmente en Capadocia, cerca de Hattusas (Khattusas), la capital del Imperio.
Actualmente se considera razonable que, hacia el 2.300 a. C., los indoeuropeos anatolios debían ocupar ya la zona. No se sabe seguro su procedencia, tal vez del O del mar Negro; pero sí que su entrada no fue destructiva, sino gradual. Algunas tablillas de Bogazkoy son anteriores al siglo XVII, aunque algunos textos subsisten en copias de los siglos XIV y XIII. Uno de ellos habla de dos reyes semilegendarios de Kussara, Pitjanas y Anittas, que conquistaron gran número de ciudades, incluida Nesa (de donde nesili), primitiva capital, y Hattusas, destruida por Anittas y que más tarde se convertiría en la capital del Imperio. Los grandes períodos de la historia Hetita son:
1. El Reino Antiguo (1700-1500). Hasta ahora los hetitas eran una diversidad de ciudades-estado independientes, entre las cuales se originaban conflictos frecuentemente. El texto más relevante del Reino Antiguo es el llamado Rescripto de Telipinu, en el cual se resumen, de manera más o menos legendaria, los orígenes del poder hetita: "Antiguamente Labarna fue Gran Rey; y sus hijos, hermanos, aliados por matrimonio, parientes y soldados estuvieron unidos. Y el País era pequeño, pero doquiera llevaba la batalla, subyugaba las tierras y las sometía e hizo del mar su frontera". Suele tenerse a Telipinu como el último rey de este período, que hubo de abandonar las provincias sirias en manos de los hurritas, los cuales, a su vez, fueron derrotados por los egipcios.
2. El Reino Medio : período oscuro de cien años más o menos. Hatti cooperaba con Egipto entregándole tributos a cambio de ayuda para restablecer las fronteras. Pero la presencia del nuevo estado de Mitanni relegó a Hatti a un papel insignificante.
3. El Imperio Hetita (1400-1180). El gran soberano de la época es Suppiluliumas I, que fortificó Hattusas, de unas 120 ha, y se dispuso a la guerra con Mitanni. Después de varias tentativas infructuosas, tomó su capital, Wassukkani. Las ciudades del N de Siria le ofrecieron sumisión y los hetitas llegaron cerca de Damasco.

Pero en torno al 1200 Asia sufrió la acometida de los pueblos de Mar. Se menciona un personaje de esta época, Mitas de Pahhuva (cf. El mítico rey frigio Midas del primer milenio). Hacia el 1180 los frigios invadieron Anatolia e incendiaron Hattusas. Mientras los frigios reindieuropeizaban Capadocia, el territorio nuclear de Hatti quedaba sumido en las más profundas tinieblas.
Las regiones orientales del Imperio, en cambio, no sufrieron una sacudida tan violenta, por lo que pudieron conservar su identidad étnica y lingüística. Surgen nuevas ciudades-estado de las que proceden las inscripciones jeroglíficas luvitas.
Los pueblos de mar tampoco repercutieron en la región de Arzawa hasta el punto de erradicar las lenguas anatolias. Se encuentran aquí inscripciones en licio, lengua de filiación claramente anatolia, más emparentada, eso sí, con el luvita que con el hetita. Licia aparece en la Ilíada como aliada de Troya. Ahora bien, las inscripciones conservadas, unas 150, datan de los siglos V y IV a. C. El francés E. Laroche demostró que el licio es la forma que adoptó en el I milenio el luvita o un dialecto luvita. Es posible que existieran dos dialectos licios: el licio propiamente dicho, al que pertenecen la mayoría de las inscripciones, y el llamado a veces milio, del que sólo han llegado un par de inscripciones.
Algo más al Norte se encontraba la región de Lidia. Homero sitúa en aquella región al pueblo de los méones. Cuando las crónicas asirias proporcionan la primera mención histórica de este pueblo y de su rey Giges, insinúan que se trataba de inmigrantes. El reino de Lidia surgió en el siglo VII a.C. en medio de los trastornos causados por la invasión de cimmerios y escitas. Mimnermo cita a los lidios cuando hace referencia a la toma de su Colofón natal por Giges, acontecida en el 630. El monarca lidio más conocido es Creso, que conquistó Éfeso a mediados del siglo VI. Pero el reino de los inventores de la moneda (según la tradición griega) fue destruido y anexionado a Persia hacia el 540 a.C.
El nombre de lidios tiene etimología indoeuropea: < *leudh-, que significa "libre" (gr. Eleutherós, lat. Liber). Del lidio han llegado hasta nuestros días medio centenar de inscripciones datables en los siglos V-IV. En los años 30, P. Meriggi identificó en éstas una lengua indoeuropea del tipo anatolio. Más tarde A. Kammenhuber y O. Carruba la consideraron vinculada con el hetita. Ahora bien, su parentesco dialectal es menos estrecho que el del licio con el luvita y, si se admite, ha de ser con la condición de suponer influencias luvitas. Sufrió también, al parecer, influencias de otras lenguas indoeuropeas de la zona, como el frigio, el griego y el iranio.
En la región costera al norte de Licia se halla el territorio que en la antigüedad recibía el nombre de Caria. Del cario poseemos un centenar y medio de inscripciones descubiertas parte en Caria, parte en Egipto, generalmente muy breves y muchas de ellas en pésimo estado de conservación. V. Shevoroshkin encontró argumentos para considerarla lengua indoeuropea del grupo anatolio (heteroclisis r/n; acusativo en -n; ablativo en -oz).
Hacia el año 500 a.C. se seguían hablando lenguas anatolias en Asia Menor, pero los avatares posteriores (Persas, Alejandro Magno, Romanos) determinaron su desaparición. Se extinguieron, no sabemos cuándo, sin dejar documentación posterior y ninguna de ellas ha sobrevivido en tiempos modernos.
( R.N.)

 

 

MACEDONIO Y PEONIO

Los peonios habitaron la cuenca del río Axio, actual Vardar, en una región repartida hoy entre Macedonia, Grecia y Bulgaria.
De su lengua sólo han quedado nombres como Pontos, "río"< *ponktos, "pantanoso"; stobi, "ciudad", etc. En la medida en que tan exiguo material permite establecerlo, el peonio se diferencia del tracio y del ilirio en los siguientes aspectos:

· Presenta a/o diferenciadas
· No existen indicios de palatalización sat@m.
Macedonia se encontraba al norte de Tesalia, separando la Hélade de Tracia. Entre las pocas palabras genuinamente macedónicas que se conservan, hay algunas con tratamientos fonéticos muy diferentes a los de la lengua griega:
· *dh> d: áde, "cielo", frente a griego aíther.
· R final desaparece tras vocal larga.
· S intervocálica probablemente > z: áliza es un nombre de árbol.
· *a frente a griego /o/: abroûwes/ophrýes, "cejas".

Todos estos fenómenos están atestiguados por una sola glosa. La impresión general es que se trata de una lengua diferente del griego, pero en qué grado lo sea es una cuestión aún sin respuesta.( R.N.)

 

DACIO

La antigua región de Dacia se encontraba en la ribera norte del Danubio, delimitada al N y al NE por los Cárpatos orientales. Estaba separada de Tracia por la región de Moesia.
Cómo es posible que la moderna Rumanía hable una lengua latina tras un período de ocupación romana tan breve, es aún hoy un enigma. No sabemos qué fue de su lengua. El estudio onomástico y toponímico de la zona ha ayudado a perfilar dos áreas lingüísticas diferentes, la tracia y la dacia o daco-misia.
Dos interesantes topónimos son:

· Cárpatos: procedente de *korpa, "peña", "risco" (albanés: karpë).
· Odessa: *udesios, de la raíz *ud-/ued-, "agua" (griego hýdor).
La toponimia propiamente dacia utiliza el elemento -dava< *dheua, de la raíz *dhe, "poner", "colocar" (griego títhemi).
El dacio se diferencia del tracio:
· Por la alteración de *e larga en /ae/, transcrita como a, ia, que luego evoluciona a /i/.
· En el paso de *u a /o/.
· Para otros el tracio tiene una rotación consonántica inexistente en dacio.

Una y otra son lenguas /a/ y presentan como sonoras las antiguas aspiradas sonoras. La desinencia del genitivo singular temático resulta ser la del antiguo ablativo en *-od, igual que en balto, eslavo y celtibérico.
Con todo, si el dacio o daco-misio es un grupo indoeuropeo independiente o no, es una cuestión por resolver.
( R.N.)

 

ESLAVO


Jordanes, en el siglo VI, es el primero en mencionar a los "eslavos" con su nombre. Las hipótesis sobre su patria originaria se pueden resumir en la sudoriental (Polonia-Bielorrusia) y la occidental (Alemania-Polonia). Udolph ha propuesto más recientemente un área situada entre Ucrania occidental y Polonia meridional.
Los primeros documentos del eslavo datan del siglo IX, momento en que todos los eslavos hablaban sustancialmente la misma lengua. Los hermanos Cirilo y Metodio tradujeron entonces la Biblia, para lo cual hubieron de crear un alfabeto (glagolítico). Las presiones germánicas determinaron que los eslavos occidentales asumiesen la liturgia latina y con ella el alfabeto latino, mientras que los orientales, bien acogidos en Bulgaria ellos y la liturgia ortodoxa, pudieron perfeccionar la escritura de sus maestros, hoy llamada cirílica en honor a Cirilo.
El eslavo común, llamado antiguo búlgaro o antiguo eslavo eclesiástico, servía como lengua litúrgica para todos los eslavos, con un grado de homogeneidad sin parangón en otras familias. Entre los rasgos que caracterizan a esta lengua frente a las demás destacan:

1. Un sistema original de expresión del aspecto verbal. Cada acción dispone en eslavo de dos verbos completos, uno expresado con aspecto durativo y otro puntual.
2. Reorganización de los temas nominales: a, i para el femenino, o,u para el masculino.
3. El eslavo es lengua sat?m y también /a/, con una tardía y original diferenciación a/o.

En los siglos siguientes se produjo una diversificación, pero en realidad no hay fronteras entre los dialectos, sino transiciones graduales que configuran un verdadero continuum. Se perfilan tres conjuntos dialectales:

1. Grupo meridional: búlgaro (Bulgaria, pero se extiende hasta Besarabia y Ucrania), macedonio (Macedonia), servo-cróata (mayoría de las repúblicas de la antigua Yugoslavia), esloveno (Eslovenia).
2. Grupo oriental: o grupo ruso, con tres variedades: gran ruso (Rusia), pequeño ruso o rutenio, llamado hoy ucraniano (Ucrania) y ruso blanco o bielorruso (Bielorrusia).
3. Grupo occidental: polaco (Polonia), checo (República checa), eslovaco (República eslovaca) y los dialectos lekhitas: alto y bajo sorabo (Lusacia), polabo (desparecido en el siglo XVIII) Y pomerano, del que sobreviven dos variedades amenazadas de extinción: eslovencio y kachubo.

 

LENGUAS BÁLTICAS

 

Los baltos constituyen la estirpe indoeuropea que más tarde ha entrado en la historia (siglos XII-XIII). Baltos es un nombre propuesto por F. Nesselmann en 1845 sobre la base del emplazamiento contemporáneo de estas lenguas. Aun así, no todos los países de la ribera del Báltico hablan lenguas de este grupo. El carácter naturalista de la religión de los baltos da idea de un estadio muy antiguo que llega a nuestro conocimiento como una preciosísima reliquia del pasado.
Presionados por la Orden Teutónica de este a oeste, los baltos hubieron de organizarse en un estado poderoso. Eso no impidió que toda Prusia fuese conquistada en el siglo XIII, pero fue el límite del avance teutónico por el este.
El mayor esplendor de Lituania coincidió con los miembros de la dinastía de los Gediminas, Algirdas y Vytautas. Mas a partir de 1503 Lituania comenzó a perder terreno ante Rusia, hasta su completa anexión en el siglo XVIII. Tras una efímera independencia entre las dos Guerras Mundiales, los Países Bálticos fueron anexionados a la URSS en 1940. Actualmente son dos estados: Letonia y Lituania.
Probablemente el báltico común no fue nunca una lengua tan homogénea como el eslavo, aunque el grueso de las diferencias dialectales debió de producirse bastante tarde. Se puede establecer como fundamento lingüístico una primera división entre Báltico oriental (prusianos y suduvios) y Báltico occidental (curonios, semigalios, selonios, lituanos y latgalios) éste con probables influencias célticas y germanas, aquél con posibles elementos indo-iranios (escitas y sármatas). El contacto con los eslavos fue común. Sólo sobreviven las lenguas de los lituanos y de los latgalios: lituano y letón. Nos queda aparte el testimonio escrito del antiguo prusiano, muy diferenciado del lituano.

1. Antiguo prusiano: conservamos dos vocabularios (siglos XIV y XVI) y tres catecismos de entre el 1545 y el 1561.
2. Lituano: sus documentos más antiguos (1515) son la traducción hecha desde el polaco de un Padrenuestro y un Avemaría. La lengua lituana aparece desde un principio dividida en dos dialectos fundamentales: el bajo lituano o zemaítico y el alto lituano o akstaítico, la lengua de su poeta nacional del siglo XVIII, K. Donelaitis. Como los lituanos no han sufrido oleadas de invasiones, su lengua ha evolucionado lentamente, sin sacudidas. Por eso el lituano moderno es comparable en arcaísmo al hetita, al sánscrito o al griego.
3. Letón: es considerablemente más innovador. Su primer texto es el Catechismus Catholicorum, de 1585. El poeta J. Alunan marca el comienzo de la literatura moderna a mediados del siglo XIX.
Las lenguas bálticas serían sat?m y de tipo /a/, con resultado sonoro de las antiguas aspiradas sonoras indoeuropeas.

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